Deja un comentario

CAPITULO 4: H TECH


Habían pasado tres días desde que Alejandro decidió convertirse en El Zanate, cada noche salía para buscar personas en busca de algún salvador, por supuesto, luego de evitar 3 asaltos, detener una riña callejera, salvar a un ebrio de la caída a lo mas profundo del drenaje de la ciudad y un bajar un gato de un árbol, su indumentaria no se encontraba en las mejores condiciones, por lo que una buena lavada no le caería mal.

Luego de llegar del trabajo, Alejandro metió la ropa del Zanate a esa lavadora vieja que bien podría estar en un museo, sin embargo, era lo que mas barato que encontró y que para su condición de soltero esta mas que perfecta; la música de bachata se escuchaba a todo volumen por el cuarto de lavado, de vez en cuando el hombre debajo de las ropas de héroe volteaba a ver el póster de Vendetta, aquel héroe de comic que tantas veces disfrutó con sus historias, lo veía de manera retadora, por su mente cruzaban las ideas de cómo habría salvado a tal persona o bien si ese héroe del afiche era mejor que él, por supuesto la respuesta era negativa, el orgullo de Alejandro había llegado al tope.

El centrifugado de secado en la lavadora terminó era hora de colocar su traje en la mochila vieja de color gris que se había convertido en su fiel acompañante, guardando la identidad heroica para cuando la situación la requiera en acción; Alejandro caminó hacia la plaza comercial mas cercana, el frió de la tarde provocó el antojo de un buen café, y en ese lugar, para mucha gente, se hacia el mejor de la ciudad, al disfrutar de su bebida, apreció que en la mesa del rincón se encontraba un señor de barba de candado, robusto y pelo desarreglado, sin embargo su figura física no era lo que llamaba su atención, sino que se encontraba rodeado por aparatos tecnológicos muy sofisticados para su compresión, inclusive de muy alto precio para los tiempos que se vivían; tras haber terminado aquel elixir de cafeína, era tiempo de buscar algún rincón para el descanso de Alejandro y la aparición del Zanate.

La madrugada caía, Zanate había caído en las manos del aburrimiento, por lo que se dispuso a sentarse en la rama de un árbol del parque municipal, antes de que pudiera cerrar los ojos escuchó que tres personas se acercaban, rápidamente decidió bajar y ocultarse en las sombras de aquel solitario parque.

Uno de ellos expresó: “ya tenemos el plan master, mañana en la noche entramos al edificio de H Tech y saqueamos lo que podamos, pero no se nos debe olvidar el encarguito”; Zanate estaba enterado de aquel plan, por lo que habría de prepararse para evitar el saqueo a uno de los edificios mas importantes de la ciudad, espero a que los individuos se alejaran y al ya no percibirlos salio de su escondite para dar por terminada la jornada e irse a descansar.

Al día siguiente, después de trabajar en la estación de radio, Alejandro pasó la tarde apreciando el edificio de H Tech, analizando las zonas vulnerables, las de protección y la forma de vigilancia, se había imaginado miles de situaciones que podrían pasar por la noche, el como hacer en caso de emergencia, y el lugar para colocar a los villanos luego de su capturan eran los pensamientos mas frecuentes en su cabeza, ahora si sentía que la exigencia como héroe se convertía en realidad, y era tiempo de actuar.

La noche al fin cayó, Zanate se encontraba al acecho en la cima de aquel logo enorme que servia como fuente en la entrada del edificio, sin dejar tiempo para algún movimiento, se abrió una pequeña compuerta dentro de la fuente, la curiosidad invadió la mente de Alejandro por lo que ingreso por aquella portezuela para averigua hasta donde llegaba, apenas había colocado un pie sobre ella cuando el piso de la compuerta comenzó a moverse, haciéndole perder el equilibrio se deslizó como en cualquier tobogán de los famosos puerto del país, al llegar al final de este, observó un especie de laboratorio secreto, nuevamente, el miedo se apoderaba de nuestro héroe, había escuchado tantas historias de terror que tenían como contexto algún laboratorio, solo recordar la fortuna que corrió Frankestein lo hacia temblar de nervios.

Se reincorporó apresuradamente, provocando una serie de ruidos que llamaron la atención del científico que se encontraba en ese lugar, al verlo bien, reconoció a aquel señor de la plaza comercial, este personaje sin pena se acercó al extraño disfrazado junto con un pequeño pizarrón, en el escribió: “hola, soy H el silencioso, te estaba esperando”, al ver que Zanate hacia gestos de no saber lo que pasaba, pasó rápidamente la mano izquierda borrando las palabras, al ver que ya no había ningún detalle volvió a escribir: “tu eres el Zanate tengo algo para ti”, acto seguido corrió hacia una puerta, la abrió y sacó una bolsa negra y la tiró a los pies del Zanate, los ojos de H el silencioso se veían llenos de emoción como si el momento fuera esperado desde hace tiempo, era tan su excitación que cuando vio que Alejandro no reaccionaba el mismo científico abrió la bolsa, de su interior sacó objetos que parecían haber salido de una película de ciencia ficción, sin embargo, tomó con delicadeza una caja de madera pintada con tonos rojos y dorados; al abrirlo, pudo apreciar un chip, nuevamente se tenia que recurrir al pizarrón para explicar tal elemento: “por esto me van a matar”, escribió el científico.

Antes de que Zanate preguntara el motivo de aquella hipótesis, un estruendo provino de la puerta del laboratorio, al voltear se percataron de que se trataba de una explosión, de aquella nube de humo salieron los tres individuos del parque, quienes al ver la presencia del héroe, corrieron para hacer frente al encapuchado, entre la tormenta de golpes, uno de los villanos tomo a H y lo llevo al rincón del laboratorio, preguntó por el chip, al ver que no recibía respuesta alguna, tomó del cuello al científico, lo azotó varias veces sobre la mesa hasta que en un ultimo golpe, aquel al que llamaban silencioso se había clavado una espátula sobre el pecho, el terrible gesto de un grito silencioso logró la atención de Zanate, este, clavó uno de los bisturís sobre el cuello de uno de los bandidos, y de un solo salto logró tomar el cuello del segundo para de un giro violento quebrarlo.

Tan solo faltaba uno de los bandidos, aquel que había aprovechado la situación del científico, para saciar su sed de violencia, este sacó una pistola, sin embargo, antes de que pudiera sujetarla firmemente, sintió el golpe de una silla sobre su cuerpo; al caer, rápidamente fue sometido por Zanate; “¿Que quieres aquí?”, preguntó el héroe; “un chip, una copia del chip, p-p-pero no importa, la operación esta segura”, vio hacia el científico que yacía muerto sobre el piso, Alejandro, al ver esta imagen apretó fuertemente el cuello del villano hasta asfixiarlo.

La mañana siguiente, los periódicos anunciaban la muerte de H el silencioso, quien era el mismo presidente y dueño de H Tech, Alejandro sentía la impotencia de no haber salvado al científico, durante la ducha, le daba vueltas a su cabeza la imagen aterradora del rostro del dueño del edificio mas importante de la ciudad al clavarse aquella espátula que por mucho tiempo había sido su compañera en los descubrimientos científicos que tan famoso y millonario lo habían vuelto; con tan solo una toalla cubriendo su cuerpo y luego de poner en el winamp de su computadora las canciones para romper el silencio que le recordaba su culpa, introdujo el chip en la computadora, en el había planos de los edificios que rodean a Palacio Municipal, en otro documento se encontraba una serie de datos y nombres de asistentes a un evento, en otro de ellos un video 3d sobre un tirador sobre una persona que salía del recinto, sin embargo el ultimo de los documentos llenó de escalofríos a Alejandro, ya que en el se detallaba la manera de matar al político mas importante de esos tiempos, se trataba de aquel que era su rival, aquel a que tanto odiaba, aquel que le había robado el corazón de Fátima, Fernando de la Mora.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: