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CAPITULO 6: DON FILI


Cada mañana, Alejandro solía caminar hacia la estación de radio y así empezar activamente su jornada laboral, en su camino, podía apreciar una infinidad de personajes, desde la vecina chismosa que se mete en las vidas de todos los colonos, hasta el clásico señor que por traer una camioneta Escalade se cree superior a los demás; sin embargo, siempre le llamaba la atención Don Fili, un señor que tenia problemas al hablar y padecía de sus facultades mentales, pero pese a esto, se dedicaba a hacerle la platica a las tenderas de las diferentes misceláneas que se encontraban en la colonia, siempre hacia relajo y se le notaba en su mirar ese brillo que solo lo da la alegría de la vida; Don Fili, siempre vestía con la playera del equipo de fútbol de su barrio, Atlético Torres, esto era la razón por la que llamaba tanto la atención de Alejandro, ya que siempre que veía algún partido de fútbol, se quedaba profundamente dormido, en cambio, fue nombrado como el fanático numero 1 de aquel equipo amateur de la colonia.

Una noche mientras El Zanate realizaba sus ya acostumbrados rondines por la ciudad, vio a Don Fili caminar solo por las calles, Alejandro, sin intervenir en su andar, vigilo el paso de tan singular personaje, tan solo habían transcurrido 3 cuadras cuando un sujeto interceptó a Don Fili, le colocó un trapo y lo desmayó, Zanate sabia que era el momento de actuar por lo que inmediatamente se abalanzò sobre aquel asaltante, tan solo bastaron un par de golpes para que huyera del lugar, la salud de Don Fili era prioritario en ese momento para Alejandro, razón por la que lo tomó de un brazo y puso el cuerpo inmóvil sobre sus hombros para llevarlo a un lugar seguro.

Alejandro lo llevó a una azotea, esperó a que despertara, lo cual toma mucho tiempo, aquel trapo contenía una sustancia potente que por poco ocasionaba la muerte de Don Fili, quien al despertarse comenzó a gritar: ¡muerte! ¡vaquero!; palabras que llamaban la atención de Zanate, ya que se preguntaba cual era la razón por la que habían atacado a alguien que no estaba en condiciones aceptables; esperó unos minutos hasta que Don Fili se tranquilizara, al ver que el señor volvía a ser el mismo que antes comenzó con su cuestionamiento, sin embargo solo repetía aquellas palabras dichas cuando despertó.

Don Fili, al ver la desesperación de Zanate por no entender sus palabras, lo tomó del brazo haciéndolo caminar a su lado, lo llevó hacia un departamento, en su interior, se encontraba un cuerpo inmóvil colgado del ropero, a simple vista, se veía como una escena de suicidio, sin embargo, al revisar bien el cuerpo, se podían notar señas de violencia, inclusive, faltaba el dedo meñique de uno de ellos, hasta este momento, la palabra muerte ya había sido descifrada, pero aun faltaba una por averiguar, ¿quien era vaquero?, tras registrar el departamento, el Zanate se sentó para observar un poco mas aquel cuerpo colgado, después de un tiempo, apreció que del ropero, caían gotas rojas al piso, al abrir las puertas del mismo, un cuerpo femenino cayó, sobre el cuerpo de este se encontraban 15 impactos de bala, y la letra V hecha con los orificios.

¡Vaquero! ¡vaquero! Gritaba Don Fili, al mismo tiempo que señalaba el cuerpo baleado, Zanate dedujo que el autor de tan sangrienta escena era apodado bajo ese mote y por la manera de castigar, se refería a algún miembro de E.L.I.T.E.; nuevamente se topaba con un crimen realizado por esta organización.

Zanate preguntó a Don Fili, si sabia donde encontrar al asesino, recibiendo una respuesta afirmativa, ahora ya todo estaba aclarado, esa noche, Don Fili había sido testigo de un asesinato y querían desaparecer toda evidencia que los culpara, al preguntar el lugar exacto donde se encontraba el asesino, la información recibida preocupaba a Alejandro, ya que el testigo habían mencionado al Castillo Gris.

Esta edificación se encontraba en lo mas alto de la ciudad, y era llamado así porque aun estaba en obras negras, y servía como refugio de los maleantes; Alejandro sabia que entrar en ese lugar era enfrentarse a un puñado de malhechores, pero el riesgo lo podía llevar tanto a la muerte como a una pista sobre E.L.I.T.E.

La mañana ya estaba por llegar por lo que había que descansar y planear la estrategia para ingresar al Castillo Gris y capturar al asesino de esas personas del departamento, además, el cansancio había caído sobre Zanate y Don Fili, por lo que ambos se retiraron a sus respectivos hogares.

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